Hay planes que no consisten simplemente en caminar por el monte. Son experiencias que hacen que mires el paisaje de otra manera. Eso es exactamente lo que ocurre con este paseo biointerpretado en Ladines, una propuesta perfecta para quienes se alojan en La Xamoca y quieren descubrir el Parque Natural de Redes desde una perspectiva diferente, más pausada y consciente.
La experiencia se realiza de la mano de Terix Biointerpretación, una empresa especializada en interpretación de la naturaleza que consigue transformar un sencillo paseo en una auténtica inmersión en el entorno natural de Redes.
El recorrido parte desde el pequeño pueblo de Ladines, uno de esos lugares donde el tiempo parece avanzar más despacio. Desde los primeros pasos comienzas a percibir sonidos que normalmente pasan desapercibidos: diferentes cantos de aves, el rumor del agua, el movimiento de los árboles o incluso la actividad invisible que esconde el bosque.
Durante la ruta, la interpretación del entorno cobra protagonismo. Aprenderás a identificar aves por su canto, descubrirás curiosidades sobre las plantas autóctonas del Parque Natural de Redes y empezarás a fijarte en pequeñas señales del camino: huellas, insectos, rastros y detalles que muchas veces están ahí… aunque no siempre los vemos.
Es una actividad ideal tanto para adultos como para familias, porque despierta la curiosidad y convierte el paseo en una experiencia muy participativa.
Uno de los rincones más especiales del recorrido es el paso por el molino rehabilitado conocido como El Ponticu. Rodeado de vegetación y agua, este antiguo molino conserva toda su esencia .
La llegada hasta este punto tiene algo especial: el sonido del río, la humedad del bosque y la sensación de estar entrando en un rincón escondido del valle hacen que el lugar parezca detenido en el tiempo.
Es uno de esos espacios que representan perfectamente la esencia del turismo rural en Asturias y la conexión histórica entre las aldeas de montaña y el aprovechamiento sostenible del entorno natural.
El paseo termina junto al antiguo lavadero del pueblo, pero la experiencia todavía guarda una última sorpresa. Allí os espera una pequeña dinámica o juego interpretativo del que no vamos a desvelar demasiado.
Solo diremos que consigue que tanto mayores como pequeños terminen la actividad con una sonrisa… y mirando la naturaleza con otros ojos.
Después del paseo, una buena opción es continuar la carretera en dirección al Puerto de Tarna hasta llegar a Bezanes.
El trayecto merece la pena por sí mismo. A medida que se gana altura, el paisaje va transformándose poco a poco: los bosques frondosos dejan paso a panorámicas más abiertas, aparecen las grandes montañas de Redes y la sensación de estar adentrándose en plena Cordillera Cantábrica se hace cada vez más intensa.
Bezanes es además uno de los puntos más conocidos del parque, ya que desde aquí comienza la popular ruta hacia Brañagallones, uno de los parajes más espectaculares del Parque Natural de Redes.
Para rematar la experiencia, recomendamos parar a comer en el restaurante La Posada de Redes, en Bezanes, muy conocido en la zona por su apuesta por la cocina ligada al territorio y los productos locales.
Además de platos tradicionales asturianos, también ofrecen interesantes propuestas vegetales y opciones elaboradas con ingredientes de proximidad, perfectas para quienes buscan una gastronomía más sostenible y conectada con el entorno.
Es el cierre ideal para un día tranquilo en Redes: naturaleza, interpretación del paisaje, pueblos de montaña y buena gastronomía en el corazón de Asturias.
Si buscas qué hacer durante tu estancia en La Xamoca, este plan combina algunos de los grandes atractivos del turismo rural en Asturias: naturaleza, biodiversidad, cultura tradicional, senderismo suave y gastronomía local.
Porque en el Parque Natural de Redes no se trata solo de ver el paisaje. También se trata de aprender a escucharlo.
¡La Xamoca también se regala! Y regalarlo es muy sencillo: tú nos dices los detalles y nosotros te hacemos llegar un bonito bono para regalar y sorprender.